domingo, 20 de enero de 2013

La Pubertad y las Encías




El desarrollo del componente salud bucal en la atención integral de salud del adolescente constituye la búsqueda de una forma totalizadora de mejoramiento de la calidad de vida.

La enfermedad periodontal:
En la adolescencia temprana, 10 a 14 años, 12 dientes primarios exfolian y otros tantos permanentes erupcionan. Con la aparición del 2do. molar permanente a los 12 años queda completada la dentición permanente, variaciones en un año pueden no tener significación clínica.
Los 3ros. molares o “molares de juicio” erupcionan en la adolescencia tardía, 18 a 20 años.
Por tratarse de un grupo comprendido entre los 10 y 20 años la atención de salud del adolescente incluye todo el amplio espectro de la odontología.
El control periódico, y los programas preventivos son de importancia crítica en este período por la presencia en la cavidad bucal de piezas dentarias recién erupcionadas vulnerables.
La higiene bucal para la remoción de placa bacteriana origina respuestas variables, si bien los adolescentes manifiestan que es la medida más fácil de poner en práctica no se comprometen tan fácilmente a su ejecución diaria.
El uso de hilo dental también debe ser parte de la rutina diaria de higiene para la remoción de placa de los nichos ecológicos que ofrecen los espacios interdentarios.
La utilización de fluoruros en todas sus formas de administración local: pastas dentales y buches es de importancia probada en la prevención de caries dental.
Las medidas citadas con frecuencia entran en conflicto con el estilo de vida y las características propias del adolescente.
Ellos valoran el espacio de información cuando se les brinda y los talleres de educación para la salud realizados en forma multidisciplinaria deberían ser una práctica habitual en la programación escolar.
Los tejidos de soporte dentario deben ser cuidadosamente evaluados, la prevalencia de gingivitis alcanza su pico máximo en este grupo dentario y en un pequeño porcentaje pueden presentar ya enfermedad con pérdida de inserción conjuntiva y hueso alveolar.
Mientras una encía normal presenta color rosa pálido, es firme y bien adherida al diente y hueso, las manifestaciones clínicas de gingivitis son: enrojecimiento por hiperemia, edema del margen gingival y hemorragia al sondaje o espontánea. “Toda encía que sangra espontáneamente o ante algún estímulo (cepillado, sondaje, etc.) presenta gingivitis y debe ser tratada”.
La exacerbación de la inflamación gingival por fluctuaciones hormonales es un fenómeno reconocido en la adolescencia, estos cambios y los procesos bacterianos locales se combinan para provocar “gingivitis marginal crónica” con las características anteriormente descriptas.
La terapia de rutina en estos casos consiste en la eliminación de cálculos por el odontólogo, control mecánico de la placa bacteriana con técnicas de higiene adecuadas y uso de hilo dental.
Un factor agravante de los problemas gingivales son los aparatos ortodónticos porque facilitan la retención de restos alimentarios y placa bacteriana; la vigilancia y la correcta higiene son imprescindibles para impedir patología gingival en estos casos.

¿Qué es la Ortodoncia?



Es una especialidad de la odontología que se encarga de la corrección de los dientes y huesos posicionados incorrectamente.
Los dientes en mala posición y los que no muerden correctamente unos contra otro son difíciles de mantener limpios, corren riesgos de pérdida precoz debido a caries y enfermedades periodontales, y ocasionan una tensión extra sobre los músculos de la masticación que puede generar dolores de cabeza, síndrome de ATM y dolores varios en cuello, hombros y espalda. Además, los dientes girados o posicionados incorrectamente desmerecen nuestro aspecto.
Los tratamientos ortodóncicos tienen la ventaja de proporcionarnos una boca sana, una sonrisa de aspecto agradable y dientes con mayores posibilidades de durar toda la vida.
¿Cómo sé si necesito tratamiento de ortodoncia?
Sólo su dentista u ortodoncista puede determinar si usted necesita un tratamiento de ortodoncia basándose en elementos de diagnóstico tales como historia clínica y odontológica completa, examen clínico, modelos en yeso de sus dientes, radiografías y fotografías. De acuerdo con el diagnóstico realizado, su ortodoncista u dentista decidirá si usted necesita un tratamiento de ortodoncia y desarrollará un plan de tratamiento adecuado a sus necesidades.
Si usted tiene alguna de las siguientes afecciones, es probable que necesite un tratamiento ortodóntico:
·         Sobremordida: Las coronas de los dientes anteriores superiores cubren casi por completo las coronas de los dientes inferiores.
·         Submordida: El paciente presenta un aspecto de "bulldog", ó los dientes inferiores se extienden excesivamente hacia delante o bien los superiores se posicionan muy hacia atrás.
·         Mordida cruzada: Se presenta cuando al morder normalmente, los dientes superiores no caen levemente por delante de los inferiores anteriores o ligeramente por fuera de los dientes inferiores posteriores.
·         Mordida abierta: Espacio que se produce entre las superficies de mordida de los dientes anteriores cuando de algún lado el resto están cerrados.
·         Línea media desplazada: Se produce cuando la línea imaginaria que divide en el centro a los dientes anteriores superiores no se alinea con la de los dientes inferiores.
·         Espaciamiento: Separaciones o espacios entre los dientes como resultado de piezas faltantes o dientes que no ocupan todo el espacio.
·         Apiñamiento: Cuando los dientes son demasiado grandes para ser acomodados en el espacio que ofrecen los maxilares.

¿Cómo funciona el tratamiento ortodóncico?
Se utilizan diversos tipos de aparatos, fijos y removibles, para mover los dientes, volver a entrenar los músculos y modificar el crecimiento de las mandíbulas. Estos aparatos funcionan aplicando una presión suave sobre los dientes y los huesos. La severidad del problema determinará cuál será el enfoque ortodóncico más eficaz.

¿Qué son los Implantes?




El implante dental, es un producto sanitario destinado a ser el sustituto artificial de la raíz de un diente perdido.
Habitualmente tiene forma roscada y está fabricado con materiales biocompatibles que no producen reacción de rechazo y permiten su unión al hueso.
La superficie del implante puede presentar diferentes texturas y recubrimientos, utilizadas habitualmente para aumentar su adhesión al hueso (osteointegración si es de titanio y biointegración si se trata de un material cerámico).
Al reponer los dientes perdidos por medio de implantes se conserva mayor cantidad de hueso alveolar ya que este se reabsorbe al no recibir ningún tipo de estímulo.
Se trata de implantes en la zona del pómulo (hueso cigomático), cuyo volumen no se ve afectado por la pérdida dental, como sucede habitualmente con los huesos maxilares que pueden atrofiarse.
Esta técnica permite tratar a pacientes con poco hueso en la zona sin utilizar prácticas más agresivas y de peor pronóstico como los injertos óseos.
Tipos de Implantes:
Subperiósticos y Yuxtapuestos:
Constan de un dispositivo en forma de silla de montar que se colocan sobre la cresta ósea entre el periostio y el hueso alveolar.
Consta también de unos pilares donde se ancla la prótesis. Se emplean poco, estando indicados en casos de mandíbula con una gran reabsorción ósea.
Endoóseos:
Estos implantes se van introducidos en el hueso alveolar.
Materiales del Implante dental:
Titanio:
Es el más empleado para implantes por su alta estabilidad química y buenas propiedades de biocompatibilidad.
Mecánicamente, su dureza le permite soportar elevadas cargas oclusales producidas durante la masticación, y su módulo elástico es muy parecido al del hueso.
Los implantes pueden ser fabricados de titanio puro, o con titanio en aleación con aluminio y/o vanadio. Este material, permite la osteointegración del implante, siempre que su superficie no sea lisa.
Materiales cerámicos:
El más usado es la hidroxiapatita, que se emplea para cubrir la superficie de implantes de titanio.
Existen implantes fabricados completamente con materiales cerámicos, como son aquellos hechos exclusivamente con óxido de aluminio monocristalino.
También están apareciendo en el mercado implantes de dióxido de zirconio (ZrO2) llamados comúnmente zirconio.
Actualmente se considera que este material tiene un gran potencial para ser usado en la odontología moderna. Otra variante sería el dióxido de zirconio estabilizado con itrio.
Estos materiales permiten una integración más rápida y fuerte que la producida con el titanio, ya que la unión no es mecánica, sino supuestamente química algo todavía no contrastado científicamente, dando lugar a la biointegración.

¿Qué son las Prótesis Dentales?



La falta de piezas dentales o problemas en la dentadura que requieren sustitución de las mismas pueden ser resueltos eficazmente gracias a las prótesis dentales. Da resultados estéticamente perfectos y con las mismas funciones que las piezas nos permiten hacer que tu sonrisa recupere su salud y su belleza. Las prótesis dentales son tratamientos rehabilitadores que permiten la reposición de los dientes y molares.
  • Prótesis dentales fijas
  • Prótesis dentales removibles
  • Prótesis dentales sobre implantes dentales
Los últimos avances técnicos en materiales permiten además fabricar prótesis dentales  muy finas y resistentes, antialérgicas y bastante elásticas, proporcionando condiciones muy óptimas de adaptación, comodidad y estética dental.
Prótesis Dentales Fijas
Las prótesis dentales fijas son aquellas que como su nombre indica, no pueden ser retiradas por el paciente, estando adheridas y soportadas por pilares como los propios dientes, o los implantes dentales. En el mercado existen diferentes tipos de prótesis dentales fijas entre las que podemos destacar carillas, coronas, y puentes. Las prótesis dentales fijas cuentan con grandes ventajas como la funcionalidad y la comodidad de tus dientes naturales.



Prótesis Dentales Removibles
Reemplazan piezas dentales faltantes y pueden quitarse y volver a colocarse en la boca. Si bien a algunas personas les lleva cierto tiempo acostumbrarse a su uso y nunca la sienten exactamente como a la propia dentadura, las prótesis dentales actuales tienen un aspecto muy natural y se toleran mejor que en el pasado.
Tipos de prótesis removibles
Prótesis completa convencional. Se coloca en su boca una vez que se extrajeron las piezas dentales restantes y cicatrizaron los tejidos correspondientes. La cicatrización puede llevar meses y durante ese tiempo usted no tendrá dientes. Las prótesis completas tienen una base de acrílico color rosado que se adapta sobre las encías. Las prótesis superiores cubren el paladar, mientras que las inferiores tienen forma de herradura para dejar libre la lengua.
Las prótesis se hacen a partir de las impresiones de su boca.
Prótesis completa inmediata. Se coloca inmediatamente después de retirar los dientes. Si bien las prótesis inmediatas cuentan con la ventaja de que usted no tiene que estar sin dentadura, las mismas deben volver a rellenarse varios meses después de haberlas colocado. La razón es que el hueso que sostiene los dientes toma una forma nueva a medida que cicatriza y hace que la prótesis quede floja.
Prótesis parcial. Es aquella que descansa sobre una montura de metal, normalmente una aleación de cromo-níquel, que se sujeta a sus dientes naturales. Algunas veces se colocan coronas sobre los propios dientes y las mismas sirven de anclaje a la prótesis. Este tipo de prótesis también puede ser confeccionado en acrílico duro o inyectadas en un material flexible (deflex o flexite).

¿Qué es la Odontopediatría?



La odontopediatría es una rama de la odontología. Se encarga de tratar a los niños de hasta 14 años.
Se ocupa de detectar anomalías de los maxilares para luego derivarlos al ortodoncista.
También realiza tratamientos restauradores, es decir, tratar los traumatismos, obturar los surcos o fisuras en los dientes de manera leve y todo lo relacionado a las caries.
Se diferencia con la odontología para adultos en que los tratamientos para los dientes temporales (o de leche) son menos conservadores que con los dientes permanentes.
Lo que se quiere conseguir con esta especialidad dedicada a los niños es que a futuro no tengan problemas graves con sus dientes por malos tratamientos en los temporales.

Tratamientos pulpares en dientes temporales
  • Recubrimiento indirecto: Para pequeñas fisuras.
  •  Recubrimiento directo: no es muy utilizado porque no es exitoso en este tipo de dientes.
  • Pulpotomía: se elimina la pulpa coronaria y se aplica un material para la mejor cicatrización y conservación de los tejidos. 
  • Pulpectomía: eliminación total de la pulpa presente en la cámara coronaria, luego rellenada con eugenol.

Traumatismos
Son muy comunes entre los niños y adolescentes, más precisamente entre los 7 y los 11 años de edad.
Los dientes temporales sufren una luxación, a diferencia de los permanentes, que suelen fracturarse.
Los dientes más afectados por los traumatismos son los incisivos centrales.
El tratamiento difiere en base a la longitud de lesión y al tiempo transcurrido desde el accidente hasta la consulta médica.

Mantenedores de espacio
Se utilizan para lograr la separación de los dientes, que están superpuestos por la fuerza oclusal, muscular o eruptiva.
Se dividen en mantenedores fijos o mantenedores removibles.
Gracias a estos, se restaura la función masticatoria, se preserva el espacio dental, se desarrolla el hueso normalmente y se impide la sobre posición con otros dientes.

Las Enfermedades Cardíacas y su relación con las Enfermedades Periodontales



La periodontitis es una enfermedad infecciosa que afecta los tejidos de sostén de los dientes (ligamento periodontal, hueso alveolar y cemento radicular).
Su etiología es multifactorial y su prevalencia se estima en el rango de 30 a 40% en la población adulta. Su patogenia resulta de la interacción entre un biofilm predominantemente gram negativo anaerobio y algunas especies microaerófilas y el sistema inmune del hospedero.

Es una enfermedad inflamatoria crónica y generalmente indolora, por lo que su presencia pasa inadvertida hasta etapas tardías, su progresión en el tiempo sin tratamiento puede traer como consecuencia la movilidad y posterior pérdida de las piezas dentarias afectadas, junto la exposición del epitelio ulcerado del saco (por la acción de colagenasas) a la placa bacteriana subgingival.
El daño que se genera en el epitelio favorece el paso de bacterias hacia la circulación sanguínea, generando bacteremias transitorias durante al menos el 40% de las veces que cepillamos nuestros dientes, después de una exodoncia en 60% y en el 88% de las cirugías periodontales.

Durante las bacteremias se han encontrado más de 30 especies bacterianas, siendo predominantes los Streptoccocus viridans, responsables de patologías como fiebre reumática, valvulopatías y endocarditis bacteriana.
Existen diferentes mecanismos propuestos para explicar la asociación entre periodontitis y la cardiopatía isquémica. El primero plantea que el Streptococcus sanguis (Ss), comensal oral perteneciente a la familia de los viridans, al penetrar en el torrente sanguíneo, se transforma en un potente agente trombogénico por tener la capacidad de inducir la adhesión y agregación plaquetaria a través de una reacción cruzada, simulando los sitios de unión del colágeno tipo I y III.
Otro microorganismo, la Porphyromonas gingivalis, periodontopatógeno periodontal gram negativo anaerobio, posee fimbrias en su superficie que le permiten adherirse e invadir las células epiteliales y endoteliales, multiplicándose dentro de ellas, evadiendo la respuesta inmune y alterando su función normal.
La enfermedad cardiovascular y la periodontitis tienen factores de riesgo en común, por lo que los estudios deben interpretarse con cautela.
Varios estudios prospectivos bien diseñados han demostrado una asociación entre los niveles altos de proteína C reactiva y el aumento de la prevalencia de infarto de miocardio y accidentes cerebrovasculares.
Esta asociación ocurre en distintos grupos de individuos: individuos sanos, ancianos, fumadores, pacientes con angina de pecho y pacientes que han tenido un infarto de miocardio previo. Se puede reducir este riesgo mediante tratamiento previo con ácido acetilsalicílico.
Se pueden reflejar el grado de isquemia, y no solamente el grado de inflamación de una placa, o el grado de actividad de citocinas proinflamatorias no asociadas a una placa en particular.
Recientemente se ha sugerido que la proteína C reactiva puede desempeñar por sí misma un papel patogénico en la aterosclerosis a través de la activación del sistema de complemento.
Estos estudios no se diseñaron para valorar esta asociación y han sido integrados desde una perspectiva diferente. A pesar de los factores de confusión y modificaciones de efecto, debe considerarse la enfermedad periodontal como un factor de riesgo independiente para enfermedad cardiovascular. La fuerza de asociación es baja moderada, según estudios nombrados anteriormente.
La interrelación fisiopatológica entre ambas enfermedades, despierta un gran interés en controlar la periodontitis como un nuevo integrante en la lista de factores de riesgo para la enfermedad cardiovascular.