miércoles, 28 de noviembre de 2012

Odontología Bioenergética


La odontología bioenergética desempeña en la actualidad un papel preponderante dentro del desarrollo de la medicina biológica.
Es la odontología del nuevo siglo; pues en la cavidad oral puede encontrarse el punto de partida o el factor desencadenante de una enfermedad sistémica, o puede ser el sitio a través del cual el organismo refleja una patología a distancia.

La odontología bioenergética minimiza o excluye el uso de medicamentos con base química, ocasionalmente generadora de efectos secundarios a corto o largo plazo, para el tratamiento de las afecciones y problemas de salud, utilizando como alternativa, procedimientos no agresivos.

En odontología neurofocal se realiza la testación personalizada de materiales: con el aparto del Dr Voll se realiza una testación previa de los materiales utilizados en odontología para determinar la tolerancia que cada paciente tiene y así emplear aquellos materiales compatibles con su organismo.

La odontología bioenergetica propone una conjunción de métodos para ahondar en la carencia de salud del paciente y personalizar su tratamiento. Esto no quiere decir que la odontología que se viene haciendo es mala, sino que ya es hora de que empecemos a pensar que los dientes hacen parte del organismo y que están conectados con el, todo lo que hagamos en los dientes repercutirá en el cuerpo humano.
La única diferencia entre la odontología convencional y la bioenergética, “radica en la actitud personal del odontólogo”, y en ningún caso son excluyentes una de la otra.

Es frecuente el temor relacionado a la atención odontológica, por diferentes motivos: anestesias, instrumentos, turbinas, experiencias traumáticas entre otras.
Estos temas se trabajan a través de una atención personalizada, que nos permite establecer una relación de confianza.

De esta manera, manejar los temores, miedos y fobias, ayudándonos con remedios florales, aromaterapia, técnicas de relajación y manejo de la energía.

La caries rampante o enfermedad del biberón


Es un tipo de caries que afecta a los dientes de leche de los lactantes y los niños y se caracteriza por ser rápidamente progresiva y muy destructiva.
Afecta principalmente a niños desde el inicio de la erupción del diente y se da hasta los 4 o 5 años.
Comienza destruyendo el esmalte y avanza rápidamente destruyendo la dentina y provocando la pérdida del diente que se rompe por el cuello dentario.
Las caries en un principio se aprecian como manchas de color blanco que van haciéndose amarillentas y se van extendiendo y haciendo cada vez más oscuras.
¿A qué dientes afecta?
Afecta fundamentalmente a los incisivos superiores, aunque también se afectan los primeros molares inferiores y superiores.
Los incisivos inferiores generalmente no se ven afectados ya que están protegidos la lengua y el labio inferior, y a este nivel actúa el efecto limpiador de la saliva que procede de las glándulas salivares sublinguales.
También a estos recibe el nombre de "caries rampante"
¿Cuál es la causa?
La causa es un contacto prolongado de los líquidos azucarados con los dientes del bebe, fundamentalmente cuando este duerme.
Esto se produce cuando se ofrece al bebe el chupete mojado en azúcar u otras sustancias azucaradas y sobre todo cuando se le deja dormir con el biberón lleno de leche o zumos azucarados en la boca.
La cantidad de tiempo que el azúcar permanece en la boca, añadida a la circunstancia de que durante el sueño disminuye la salivación, favorecen el contacto prolongado de los azúcares con los dientes del bebé.
También influye la distinta susceptibilidad de cada bebé a la caries y el tipo de flora bacteriana que se encuentre en su boca.
Se ha visto que los niños afectados por caries del biberón tienen altos niveles del microorganismo llamado Streptococcus Mutans en boca.
Estas caries suelen pasar desapercibidas para los padres que no reparan en ellas hasta que las lesiones están ya muy avanzadas.
Problemas que ocasiona al niño:
La pérdida de estos dientes, ocasiona al niño múltiples problemas como:
- Dificultad para masticar y hablar
- Alteración de la estética
- Pérdida del espacio adecuado para la erupción de los dientes permanentes con las consiguientes malposiciones dentarias
- Alteración del germen dentario de los dientes definitivos que esta debajo de los primarios
- Instauración de malos hábitos como la interposición lingual o labial, infecciones, etc.
Por ello lo ideal es la prevención.
¿Qué podemos hacer para prevenir esta caries?
- No dar al niño chupetes mojados en azúcar, jarabes, infusiones, u otras sustancias dulces.
- No dejar nunca que el bebé duerma con el biberón en la boca lleno de líquidos como leche, zumos, manzanilla, etc.
- Después de las comidas limpiar con cuidado las encías y dientes del bebé con una gasa o paño húmedo.
-Cuando el niño crezca, los padres deben cepillarle los dientes sin pasta dentífrica y usando un cepillo dental para niños.
- A partir de los 4 ó 5 años los padres deben dirigir y supervisar el cepillado.
- A partir de los 6 años el niño tiene la suficiente coordinación neuromuscular para poder realizar él mismo el cepillado por lo que se puede usar pasta dental.
- Acostumbrar al niño a beber en vaso a partir de los 8 meses de edad.

El Embarazo y las encías


Las encías se inflaman y tienden a sangrar con facilidad durante el embarazo debido a las hormonas, del mismo modo que sucede con las membranas mucosas nasales, lo cual suele producir hemorragias nasales frecuentes.
Las mismas hormonas del embarazo hacen que las encías sean más propensas a acumular sarro y bacterias, por lo que una frecuente y correcta higiene dental se hace especialmente necesaria durante estos meses si no queremos que la situación empeore.
Es muy habitual que las encías sangren en poca cantidad durante el cepillado de dientes o tras el paso del hilo dental.
Debemos prestar especial atención a unas encías enrojecidas, abultadas, doloridas y sangrantes en exceso, ya que podrían ser signo de gingivitis la cual, sin recibir el tratamiento adecuado, podría derivar en periodontitis.
Estas complicaciones de las encías podrían desencadenar un parto prematuro si no son tratadas del modo correcto y a tiempo, por lo que se hace precisa una visita al especialista.
Otro argumento importante para mantener unas encías sanas es que los problemas periodontales también podrían hacer que la mujer tenga un bebé de poco peso.
Y, ya hablando de la madre, otra razón para cuidarse la boca es que los dientes tienden a aflojarse en sus alveolos durante el embarazo, por lo que no querremos que el dicho de que “una mujer pierde un diente con cada hijo” se cumpla.
Es fácil prevenir, y manteniendo una higiene bucal correcta y frecuente y haciéndose las revisiones periódicas en la consulta del dentista evitaremos complicaciones mayores que puedan afectar a las encías durante el embarazo.
¿Es normal el sangrado de encías durante el embarazo?
Sí, es frecuente el sangrado de encías durante este período.
Las alteraciones hormonales que se producen en el embarazo aumentan la respuesta inflamatoria de la encía produciendo gingivitis, que se inicia por factores irritativos bacterianos (placa bacteriana), y aumentan las posibilidades de sangrado.
¿Cuál es el tratamiento?
La finalidad del tratamiento consiste en disminuir la respuesta inmunológica que se logra mediante los siguientes procedimientos:
• Estricto control de la placa bacteriana
Existen productos reveladores de placa bacteriana que en el consultorio del odontólogo indicarán la eficacia de tu técnica de cepillado y limpieza bucal.
• Eliminación del sarro
Si hubiera sarro el profesional deberá realizar la respectiva limpieza periodontal en el consultorio.
La mejor etapa para recibir el tratamiento odontológico es durante el segundo trimestre del embarazo (luego de la semana 13).
Es aconsejable evitar cirugías y toma de rayos X a menos que sea una situación de emergencia.

Sida y Odontología


Inmuno: el sistema inmune es el seguro o protección de nuestro organismo contra las infecciones de todo tipo desde un catarro hasta un cáncer.
Deficiencia: el sistema inmune no trabaja normalmente para proteger a la persona infectada.
Adquirida: no es una enfermedad heredada o genética, si no que se adquiere a través de circunstancias específicas.
Existen tres modos fundamentales de transmisión del VIH: la transmisión sexual; la parenteral, por el uso compartido de agujas o jeringuillas, transfusión sanguínea, etc., y la transmisión vertical o de la madre al feto.
Algunos efectos del SIDA
-Pérdida de peso rápida y repentinamente; el paciente llega a perder del 10 al 15 % de su peso en un mes.
-Debilidad extrema, cansancio y fatiga crónica, sin causa aparente.
-Durante un mes aproximadamente, fiebres de más de 39º, principalmente por las noches, y diarrea liquidas o semilíquidas.
-Infecciones en la piel, herpes o micosis en la boca y las encías, problemas de gingivitis, ulceras o candidiasis.
-Infecciones que afectan las vías respiratorias y causan tuberculosis o neumonías.
-Hipersensibilidad en alguna parte del cuerpo, movimientos involuntarios, convulsiones o, por el contrario, ausencia total de sensibilidad e incapacidad de movimiento.
-Además, el enfermo interpone mecanismos de defensa, negándose a aceptar consciente e inconscientemente su condición de infectado por el virus. Siente temor a enfrentarse a la inminencia de la “muerte social”, después de la física, y la angustia llega hasta el pánico.
Medidas para prevenir el SIDA en consultorios y clínicas dentales.
El cuidado dental rutinario involucra exposición a saliva y sangre, por lo tanto la posibilidad de exposición a la infección por el VIH. El CDC publica recomendaciones para el control de la infección en la práctica dental. El personal que trabaja en el consultorio odontológico debe adoptar los siguientes procedimientos con todos los pacientes.
Procedimientos en el consultorio.
El odontólogo y el personal auxiliar de odontología deben usar mandil, mascarilla y lentes protectores, así como guantes durante todos los exámenes que realice.
Los guantes deben ser usados solo una vez, utilizando guantes nuevos con cada paciente, estos guantes no deben ser lavados.
Esterilización
Debe utilizarse la mayor cantidad de dispositivos desechables. Los autoclaves de vapor, esterilizadores de vapor o las unidades de calor, pueden ser utilizadas para esterilizar todas las piezas de mano y sus partes no pueden ser esterilizadas en frío y deben ser esterilizadas con calor de acuerdo a las instrucciones del fabricante. Deben lavarse los instrumentos con agua por 20-30 segundos antes de ser sometidos a esterilización. Cuando no es posible la esterilización, deben usarse soluciones de glutaraldehido como desinfectante. Estas soluciones deben cambiarse de acuerdo a las recomendaciones del fabricante para mantener su efectividad.
Las superficies en contacto con sangre o saliva deben ser desinfectadas con soluciones diluidas de hipoclorito de sodio (1/10 a 1/100), dependiendo de la cantidad de material presente en la superficie y con soluciones yodadas. Las aplicaciones repetidas de soluciones cloradas pueden dañar algunas superficies. El personal auxiliar no debe manejar agujas y solo deben colocarlas en los contenedores especiales para objetos punzo-cortantes. Todo el material de desperdicio deberá ser colocado en bolsas de plástico, las cuales se manejaran de acuerdo a las leyes locales.
También el ambiente de los consultorios debería estar acondicionado con equipos que purifiquen el aire.
Impresiones
Las impresiones deben ser desinfectadas en soluciones yodadas antes que el modelo sea vertido. La mayor parte de materiales de impresión toleran este procedimiento.
Tratamiento dental
El riesgo de contraer o diseminar la infección por el VIH a través del tratamiento dental es muy bajo. La negativa de ofrecer tratamiento dental a los portadores conocidos de la infección por el VIH sólo alienta a los pacientes a mentir acerca de su historial médico. Todos los pacientes, si son portadores asintomático de la infección por el VIH o sintomáticos, deben tener acceso al tratamiento dental.

Síndrome del Biberón


Tratamiento de un diente avulsionado



La avulsión dentaria es la expulsión de un diente por una causa traumática como puede ser la caída de una bicicleta, un tropezón o golpes a la altura de la base de la nariz ocasionados por juegos violentos o la práctica de algunos deportes sin protector bucal.
La avulsión puede ocurrir tanto en los dientes temporarios como en los permanentes.
La diferencia es el tratamiento, ya que los temporarios no se reimplantan.
Cuando ocurre la avulsión de un diente estamos ante una emergencia.
Se debe actuar con tranquilidad y rapidez, de esto depende el éxito del tratamiento ya que un diente reubicado dentro de los 30 minutos tiene mayores posibilidades de reinsertarse con éxito.
¿Qué hacemos ante la avulsión de un diente?
Hay algunos pasos a seguir que son muy sencillos y fundamentales para el éxito del futuro tratamiento:
1. Recuerde que es una Emergencia, por lo tanto se debe actuar con rapidez pero sin perder la calma.
2. Se debe buscar el diente.
Una vez que se lo encuentra se lo debe tomar por la corona y no por la raíz, porque de esa manera no se lastima el ligamento periodontal, que es un tejido pegado a la raíz y es el que une al diente con el hueso alveolar.
Sus células pueden mantener la vitalidad de acuerdo al medio de almacenaje.
El otro tejido que se daña cuando el diente es expulsado de la cavidad que lo aloja es la pulpa dentaria, la cual se necrosa por la falta de circulación en un 99% de los casos y esto obliga a su extirpación.
3. Lavarlo con agua.
No se debe cepillar ni usar detergentes y/o desinfectantes, para no lastimar el ligamento periodontal y no agregar un daño adicional a este tejido.
4. Guardarlo en un medio húmedo para mantener la vitalidad del ligamento periodontal.
En niños grandes y adultos que comprenden y colaboran con este procedimiento se puede almacenar la pieza en la boca del paciente.
Si el niño es pequeño o el adulto es aprensivo, se corre el riesgo que se lo trague, por lo que es mejor ponerlo en un vaso de agua o leche.
Esta última es un muy buen medio de preservación porque tiene la misma presión osmótica que la pieza dentaria, es pasteurizada, libre de gérmenes y de fácil disponibilidad.
5. Concurrir al odontólogo en forma inmediata para qué decida qué tratamiento se debe realizar.
EN SÍNTESIS PARA SALVAR UN DIENTE AVULSIONADO DEBEMOS ACTUAR DE LA SIGUIENTE MANERA:
1. Tomarlo por la corona; no tocar la raíz.
2. Lavar la raíz con agua.
3. Colocarlo en leche
4. Buscar el odontólogo más cercano

martes, 20 de noviembre de 2012

Recomendaciones para los padres sobre la Primera consulta y Tratamiento Odontológico de sus hijos


En la primera visita al Odontopediatra, es recomendable hacer al niño solamente el Examen clínico y su Historia Clínica; con el objeto de que el niño se vaya adaptando a todo lo que en ese momento es nuevo para él, a excepción de que se trate de una consulta de urgencia.
La primera visita debe ser para el niño lo más tranquila y agradable posible. Se recomienda hacer la primera visita a los 6 meses.
Es deseable que ambos padres acompañen al niño durante su primera visita al odontopediatra.


Sin embargo, deben permanecer en absoluto silencio y NO intervenir cuando el especialista habla con su hijo.
Si habla usted mientras lo hace el Doctor, el niño no escuchará a ninguno de los dos y su tranquilidad y colaboración se verán seriamente afectadas.
Si en las citas su hijo no colabora, NO lo regañe, reprenda, compare o ridiculice. Comprenda que es un comportamiento normal.
NO se inquiete si escucha llorar o gritar a su hijo en el transcurso de la consulta.
Estas son reacciones y actitudes normales ante el miedo, que van disminuyendo conforme el pequeño se siente más seguro y con la edad.
Los niños suelen asustarse ante cualquier cosa nueva o extraña.
NO se inquiete si observa actitudes en el especialista que a simple vista pudieran parecer agresivas, en ocasiones, situaciones y pacientes especiales es necesario utilizar técnicas de manejo de conducta y protección de los pacientes.
NO lleve a su hijo al Odontopediatra mediante engaños o mentiras, o con promesas de regalos si se porta bien.
El niño debe acostumbrarse a ir voluntariamente al consultorio y entender que es una actividad necesaria que puede ser agradable y redundará en el beneficio de su salud.
Los pequeños obsequios que se le pueden dar al paciente son pequeños incentivos para mejorar y/o mantener la buena conducta del paciente.



NO amenace a su hijo con llevarlo con el especialista si se porta mal en casa o en el colegio, ni a llevarlo que le pongan una inyección si sigue llorando.
En el consultorio NO es sala de castigos.
NO siembre temores en su hijo que puedan permanecer durante toda la vida y puedan afectar su salud oral y sistémica.
NO espere a que su hijo manifieste dolor en algún diente o parte de si cavidad oral, o tenga la cara inflamada para llevarlo con el especialista.
Las situaciones y consultas de urgencia crean mayor temor, dolor y trauma innecesario en un niño.

Por favor revise continuamente la boca de su hijo y esté atento en su higiene oral diaria desde su nacimiento. Prevenga lo más posible el sufrimiento de su pequeño.
De la observación juiciosa de lo anteriormente expuesto, depende que su hijo adopte una conducta colaboradora y tranquila; y que en su vida adulta esté libre de traumas y sentimientos de angustia innecesarios respecto a la Odontología, a sus dientes y boca; y seguramente tendrá muy buen cuidado de ellos y permanecerá con una buena salud oral.